Utilizar el secuestro de dos soldados para iniciar una guerra, cuyas principales víctimas son más de un millón de desplazados y civiles muertos, en su mayoría niños menores de 10 años, es una explicación reduccionista, casi ingenua y, por el contrario, sirve solo a los fines de incrementar el consenso popular del Hezbollah, en el Líbano y el mundo entero. Utilizar esto como pretexto para atacar a todo un país sólo refuerza la percepción de injusticia y humillación que muchos árabes musulmanes sienten con respecto a Occidente. En este sentido, comprender el conflicto, aunque no justificarlo,...
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